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Wednesday, October 10, 2012

Informe de situación - Elecciones en USA



¡Estábamos tan contentos los “obamistas”! Mitt Romney no hacía sino cometer error tras error. Y no sólo eso: sus iniciativas eren recibidas con frialdad –cuando no con hostilidad- por la mayoría de los votantes. Bueno, por lo menos, de los votantes que importan, que no son muchos, no se vayan a creer.
Porque las cosas son así: cada lado cuenta con ciertos estados que puede dar por seguros, que tanto demócratas como republicanos saben quien los ganará.  California, New York, New Jersey, Oregon, Minnesota, Vermont, Massachusetts, Delaware, van a darle la mayoría a Obama (y la mayoría quiere decir que se lleva todos los electores del estado aunque lo gane por un voto). Texas, ambas Dakotas, Nebraska, West Virginia, esta Georgia donde vivo, Alabama, Mississippi, Missouri, Louisiana, Tennessee, Arkansas, van para Romney. En esos estados el candidato que sabe que va al muere no gasta ni un centavo en publicidad. ¿Para qué?
Los que importan son los estados “swing”, esos que pueden ir para uno o para otro según vayan las cosas: Pennsylvania, Virginia, Florida, Ohio, Wisconsin. Esos son los que le darán al ganador los electores que le faltan para llegar a los 270.
Ibamos bien en todos –o casi todos- esos, mire.
Hasta que llegó el bendito –no, más bien el maldito- debate.
En un post anterior ya conté lo sucedido, de modo que no lo voy a repetir aquí.
La cuestión es que los números enloquecieron. Todas las encuestas se pusieron cabeza abajo, le juro. Los progres, que ya nos veíamos festejando, andamos ahora con una angustia que ni le cuento. Los conservadores, que ya se arrastraban por el fango, ahora nos miran desde arriba y nos hacen pito catalán. (Aquí a la derecha pueden ver como Romney ya tiene ¡punto y medio de ventaja, Oy vey!)
Pobres son los consuelos que encontramos: el niño prodigio del Washington Post, Ezra Klein, nos dice que no le hagamos caso a las encuestas, que la gente seria, los politólogos, dicen que los debates no influyen. Y Michael Tomasky, aquí, le da consejos a Obama sobre como hacer para devolverle a Romney la condición de cuco. (Es que hay dos debates más por delante: uno en la próxima semana y otro en la siguiente).
Ah, y mañana es el debate vicepresidencial: Biden-Ryan.
Veremos. Por ahora, como se dice en Argentina, lo más seguro es que quien sabe.
Un dato que usamos para darnos ánimo: después del desastre del miércoles (¿o fue el martes? … ma sí, da lo mismo) el viernes hubo una noticia pro-Obama: la desocupación ha descendido al 7.8%, debajo del 8% que aquí funciona como frontera entre el bien y el mal.
Aquí en Georgia, como digo más arriba, la bajada de línea no es promover el voto de los georgianos por Obama-Biden -sería tirarle margaritas a los chanchos, como decía el General- sino visitar a la gente para promover el voto por el representante (diputado) David Scott, que pertenece justamente al distrito donde vivo y que es uno de los pocos demócratas que Georgia envía a la Cámara, en Washington. Ah, y hacemos reuniones “de teléfono”: el partido nos manda padrones de otros estados y nos juntamos en la casa de alguno para hablar por teléfono (cosa de no sentirnos solos, ¿vio?)
En fin, seguiremos informando.
Si alguien tiene preguntas, las responderé con gusto.

4 comments:

Comandante Cansado said...

Punto y medio está por debajo del margen de error (3 %). Entiendo su angustia, pero le confieso que a mí la cosa me deja bastante frío. Preferiría que ganase Obama por solidaridad con los norteamericanos que más sufrirían con Romney (mujeres, ateos, pobres, etc...) pero
no logro sacarme de encima la sensación de que es todo un circo para vender diarios y de que Obama gana. Y de todas formas, l apolítica exterior no cambia taaanto gane quien gane. No sé, es una impresión. Prefiero a Obama, pero me da la impresión de que a los que la miramos de afuera el tema no nos apasiona.

J said...

O capaz que, no se enoje compañero, a los que estamos al sur del río grande nos convenga que ganen los tea party, que se van a concentrar en medio oriente (con suerte) y no van a pensar en nosotros. Digo, no sé. Por los yanquis laburantes, pobres, etc. es claro que si estuviera allá votaría por Barack.

Walter Javier said...

¿El sindrome Nixon-Kennedy se repitira en espejo con Rommey-Obama?

Comparto los comentarios anteriores en cuanto que por aca se los vea con escepticismo, pero comparto la vision del reelecto Chavez con respecto a que votaria a Obama. Creo que nos alejaria de darle plafon a los locos con carnet que no dudarian en hacer explotar a medio mundo si eso beneficia a sus intereses y sus concepciones de lo que el mundo debe ser.

Wal

profemarcos said...

Aquí, en Latinoamérica, hagamos un ejercicio de memoria y veamos quienes han promovido y apañado a las dictaduras y a los experimentos neoliberales ¿los demócratas o los republicanos?