Wednesday, February 15, 2012

Soy tu nena, esta noche: Whitney Houston, la NFL, y el imperialismo cultural

Lo que sigue no lo escribí yo sino un periodista de estos pagos, Anthony Gancarski. Se publicó en el lugar más improbable, la revista "The American Conservative" (con ese nombre no necesito aclarar la orientación política de esa publicación). Seleccioné y adapté algunos párrafos del artículo, evitando referencias muy localistas que carecen de interés para el lector extranjero. Si su lectura despierta algún interés, mucho agradeceré que dejen un comentario.
Quienes tengan curiosidad por leer el original en inglés lo pueden encontrar aquí:
"Soy tu nena, esta noche"
Whitney Houston, la NFL, y el imperialismo cultural
por A.G. Gancarski
Hace 21 años Whitney Houston grabó lo que iba a ser su último éxito entre los Top Ten: "The Star Spangled Banner" (el Himno Nacional) , en el Raymond James Stadium de Tampa. Su versión llegó al número 1 en las semanas posteriores al Super Bowl: los disc-jockeys  llenaron las ondas con patriótica grandilocuencia para "apoyar a las tropas". Volvió al número 6 justo después de Septiembre 11. Parece ahora que fue hace una vida y eso es literalmente cierto para la propia cantante, que acaba de morir a los 48 años.
En palabras del promotor Jason Lewis, "El talento de Whitney Houston no pudo ser mantenido cautivo en el embalaje corporativo en que envolvieron su música”.  Notables aunque discutibles palabras, en vista de la agresividad con que la comercializaron desde el vamos. Cuando apareció por primera vez en la escena de la música pop, sus fotos publicitarias la mostraban “blanqueada”, en un tono entre durazno y naranja, casi como queriendo disimular que era negra. Sus arreglos eran optimistas, sus remixes incansablemente alegres. Se la oía inocente y juguetona pero en el fondo había una sensación de tensión. Sabíamos que no sería bonita para siempre. Y que sería permanentemente degradada a medida que su carrera cayera  en la final, desagradable coda.
¿Por qué cayó Whitney en el uso de drogas duras? Oportunidad, disponibilidad y asequibilidad. Esa vez que cantó el Himno Nacional se acercaba al cenit de su carrera.. Para bien o para mal, Whitney era la cara de una industria que en gran medida había perdido el contacto con el público. Sus singles-no me pregunten acerca de su álbum- eran más bien chafas, música ideal para caminar por un centro comercial buscando pantalones de moda.
Su interpretación del himno nacional hizo estallar las pizarras de éxitos durante las dos invasiones estadounidenses de Iraq. Pero todos sabíamos lo que pasaba. Pocos años después que su himno encabezara las listas por segunda vez ni la guerra de Irak ni Whitney  iban demasiado bien. Los que vimos los premios Grammy la otra noche sabemos lo rápido que la industria de la música corrió a definirla como una diosa caída.. Cuando se anunció su muerte, chistes sobre su uso de cocaína abundaron en Twitter y Facebook. La gente se apresuró a condenarla hasta que los informes de autopsia dijeron que había muerto de un cóctel letal -pero legal- de Xanax y alcohol,. Una vez que se supo que su muerte la habían ocasionado productos aprobados de las compañías farmacéuticas las bromas cesaron y el encomio comenzó en serio.
A la gente le gustaba criticarla por su adicción. Es irónico, porque Whitney fue convertida en un objeto y una mercancía para satisfacer, precisamente, las adicciones propias de los Estados Unidos: adicción a esas canciones pop “verso / coro / verso”, a esa versión comercial de la sexualidad femenina. Y, en el caso de la interpretación del himno nacional, nuestra adicción a la guerra.
En el periodo previo a las Guerras del Golfo I y II, no mucha gente se detuvo a pensar por qué estábamos defendiendo las prerrogativas de los represivos jeques kuwaitíes. Del mismo modo, el consumidor típico de la música de Whitney Houston no quería pensar muy profundamente en lo que estaba consumiendo o las condiciones en que se fabricaba el producto. Su música "tenía un buen ritmo y se podía bailar con ella." Y eso era suficiente.
Nadie se detuvo a pensar, hasta que sus hits desaparecieron de la radio, sobre cuán trágica fue la vida de Whitney Houston. Del mismo modo, hasta que quedó muy claro que las guerras en Asia traían consecuencias, nadie se preocupaba demasiado por ellas salvo por silenciar a los disidentes y consolidar la narrativa maniquea común a todas las expediciones militares de los Estados Unidos.
Por lo tanto, es apropiado que el último hit de Whitney Houston fuera el himno nacional, que se ha utilizado una y otra vez como un llamado a las armas y a la unidad y como un represor del pensamiento crítico que podría haber detenido el desastre en Irak antes de que fuera demasiado tarde y se produjeran las pérdidas de sangre y dinero que se pusieron al servicio de los objetivos de esa guerra. Su música estaba destinada a no ser pensada muy profundamente. Y cuando su propósito se hubiera agotado Whitney sería olvidada. O se restauraría la imagen de sus tiempos dorados, la que quieren que recordemos quienes la comercializan de manera tan agresiva en la muerte como lo hicieron en vida.
Ya no recordamos por qué grabó el himno nacional. O la matanza para la que fue utilizado –dos veces. Igual que a los deportistas, a las estrellas pop se las utiliza y luego se las da por muertas. Ahí están  para promover la agenda del momento y, no importa cuán importantes hayan parecido, su recuerdo se va desvaneciendo hasta que desaparece completamente.  Pero por ahora, Houston es el último grito en iTunes, y para la industria… para la industria no existe amor más grande.

Monday, January 30, 2012

ELECCIONES PRIMARIAS EN USA (II)

Mañana, martes 31, continúan las primarias del Partido Republicano. Le toca esta vez a Florida y las encuestas dicen que ganará Mitt Romney, interrumpiendo el "momento" de Newt Gingrich.
O sea, todo vuelve a la normalidad.
Siguen en carrera, de todos modos, tanto Gingrich como los otros dos candidatos y aquí incluyo alguna referencia sobre uno de ellos.
Rick Santorum es, comparándolo con Newt Gingrich, lo que aquí llaman "the real thing", algo así como "el verdadero" o "el auténtico" (y no una imitación). Todas las babosadas que Gingrich dice en torno a "valores tradicionales" en lo familiar, religioso, el rol de la mujer, etcétera -y en las cuales evidentemente no cree,  exhibiendo abierta y valientemente su hipocresía- son serios artículos de fe para Santorum, que puede mostrar como evidencia haberse casado con su novia de la infancia, tener un montón de hijos y que nunca se le hayan conocido otras mujeres. Claro, no fue igual de santurrón como funcionario y, después de 12 años como Senador Nacional -por Pennsylvania-, perdió su segunda reelección porque se destaparon algunos chanchullos en que estuvo metido y algunos jugosos sobornos que recibió. Y Santorum está lo suficientemente convencido de sus ideas de extrema derecha como para decir -y creer- que el Presidente Obama es socialista. Como si esto fuera poco, nuestro héroe se exhibe como "experto" en América Latina. Que clase de experto es lo dicen los nombres de sus "asesores": los hermanitos Diaz-Balart (Lincoln, José y Rafael), los gusanos más puros de la comunidad cubana de Miami y todos ellos congresistas. (Curiosamente, los tres nunca mencionan los lazos de parentesco que tienen con la Revolución Cubana: son sobrinos de Fidel Castro, como describe la periodista Anne Louis Bardach en su libro "Cuba Confidencial"). Y con semejantes consejeros, no es extraño que Santorum predique invadir Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia para acabar con todos esos dictadores "comunistas, terroristas y musulmanes".
Una pinturita el muchacho, como quien dice.
(Más tarde o mañana: Ron Paul).

Thursday, January 26, 2012

UN JUDÍO "MESHUGUENE" EN ATLANTA (NO, NO HABLO DE MI)

Hablo de un señor llamado Andrew Adler, propietario y director del “Atlanta Jewish Times”, un semanario de la comunidad judía de esta ciudad donde vivo.
En un editorial que publicó el 13 de enero desarrolló la siguiente idea: si las autoridades de Israel se enteran que es inminente un ataque de Irán deben hacer tres cosas:
1) ordenar un ataque preventivo contra Hamas y Hezbollah.
2) ordenar –a como de lugar- la destrucción de las instalaciones nucleares iraníes.
3) Benjamin Netanyahu, el gobernante actual de Israel, debe ordenarle al Mossad que asesine… al presidente de los Estados Unidos.
Mr. Adler, que sin duda alguna creyó exponer una brillante idea, también sin dudas debe ser considerado como un enemigo de la Humanidad, un tipo sin la más mínima decencia.
Textualmente escribió:
“dar el visto bueno a los agentes del Mossad basados en los Estados Unidos para que eliminen a un presidente considerado hostil a Israel para que el actual vicepresidente ocupe su lugar, y declare enérgicamente que la política de Estados Unidos incluye ayudar al Estado judío a destruir a sus enemigos”
Afortunadamente no todos los judíos somos y pensamos como el señor Adler. La Federación Judía de Atlanta publicó un comunicado donde dice:
“La Federación Judía del Gran Atlanta condena la columna editorial publicada el 13 de enero en el “Atlanta Jewish Times” por su editor Andrew Adler. La idea de atentar contra la vida del Presidente de los Estados Unidos es aborrecible y las observaciones de Adler son irresponsables (…), el daño cometido contra el pueblo de Israel, contra los judíos de todo el mundo y especialmente contra la Comunidad Judía de Atlanta es irreparable”.
El señor Adler renunció como director del “Atlanta Jewish Times", lo cual no arregla mucho las cosas porque, como mencioné, él es también el dueño. Por eso –y no sé si para apagar la ira despertada o qué- también anunció que ponía inmediatamente la publicación a la venta y que la cerraría de no encontrar comprador.
Al margen de la posición que uno pueda tener respecto al problema entre israelíes y palestinos (yo, personalmente, me opongo a la ocupación de los territorios palestinos y creo que el menor de los males –y digo así porque creo, lamentablemente, que una “buena” solución es una utopía inalcanzable- es la existencia de dos estados que convivan en paz dentro de fronteras seguras e internacionalmente respetadas) confieso que tipos como Andrew Adler me confunden, me dan asco, me dan miedo, me avergüenzan y me irritan. A mi me enseñaron que si algún atributo no le puede faltar a un judío si aspira a ser considerado como un semejante es un sentido mínimo de la decencia. Si tantos inocentes han sufrido crueles persecuciones a lo largo de los siglos nada más por ser judíos, creo que le debemos a la Humanidad el testimonio de no tratar a los demás como algunos nos trataron a nosotros. 
POSTDATA: Una cosa se le olvidó al señor Adler: que en este país las incitaciones al magnicidio se toman muy en serio (aprendieron algo después de unos cuantos presidentes asesinados). El Servicio Secreto (la custodia personal del Presidente) anunció que está investigando al señor Adler y que lo considera "persona de interés". 

Tuesday, January 24, 2012

ELECCIONES PRIMARIAS EN USA (SÓLO DE LOS REPUBLICANOS ESTA VEZ)


El Partido Demócrata no tiene elecciones primarias este año de 2012 porque, por lo general, el presidente en el poder, si es que la Constitución le permite reelegirse (la 22ª. Enmienda establece que puede pero una sola vez), no tiene rivales que le disputen la candidatura de su partido. En verdad, las dos últimas veces en que SÍ se la pelearon (a Jimmy Carter [D] se le opuso Ted Kennedy en 1980 y a Bush I [R] Patrick Buchanan en 1992), el presidente ganó las primarias pero fue derrotado por el candidato opositor en las elecciones generales (Carter por Ronald Reagan y Bush I por Bill Clinton).
Así que, como digo, sólo los republicanos se disputan la candidatura esta vez.
¿Y quiénes son esos tipos?
Bueno, eran más pero al día de hoy quedan en carrera sólo cuatro:
Mitt Romney, Newt Gingrich, Rick Santorum y Ron Paul.
Mitt Romney era –hasta ahora- el favorito (más abajo amplío). De familia millonaria y mormona, Mitt Romney es lo más parecido a lo que en la Argentina se llamaría “oligarca”. Dedicado principalmente a las finanzas, Romney hizo el grueso de su fortuna presidiendo la compañía Bain Capital, dedicada, fundamentalmente… al vaciamiento de empresas. Compraban por centavos compañías  que andaban tecleando, echaban a los trabajadores y las revendían ya “limpias” y “reorganizadas”. Una porquería, claro, pero como dicen sus partidarios, nada ilegal, inmaculada lógica capitalista. Después de forrarse bien, Mitt Romney se metió en política y con un programa de gobierno bastante atípico para el Partido Republicano, ganó la gobernación de Massachussetts, tradicional bastión “progre”. Después le aparecieron aspiraciones presidenciales y se enroló en las primarias republicanas de 2008 pero John McCain lo dejó con las ganas. Ahora lo promocionan como el candidato del Establishment republicano, el que cuenta con las simpatías de los políticos más veteranos del partido. Tiene una personalidad nada carismática –más bien incolora- y se la ha pasado pidiendo perdón por las medidas que tomó cuando gobernaba en Massachussetts, donde hizo una gestión con ciertos tintes “progres”, acorde con el electorado de ese lugar.
Newt Gingrich es el clásico charlatán de feria, un tipo cuya mayor virtud es su carencia total de ética y de consistencia, que ha llevado su hipocresía a niveles sublimes, casi convirtiéndola en una de las bellas artes (fue –cuando presidió la Cámara de Diputados- el más ardiente promotor del juicio político al Presidente Clinton por el affaire con Monica Lewinski mientras simultáneamente él mismo fornicaba alegremente con su secretaria privada, metiéndole olímpicamente los cuernos a su mujer).
Hábil demagogo, Gingrich es uno de esos tipos que pueden hacerles creer -a las personas poco informadas y educadas- que él es un tipo muy “leído” y crearse así un cierto prestigio.
Y con esas armas Gingrich parece estar logrando algo que los “expertos analistas políticos” consideraban imposible hace apenas unas semanas: moverle el piso a Romney.
Han habido hasta ahora elecciones primarias en tres estados: Iowa (Romney salió segundo a pocos votos del ganador, el ex-senador Rick Santorum –Gingrich fue quinto), New Hasmpshire  (ganó Romney por lejos) y Carolina del Sur (Gingrich ganó  casi por demolición y fue allí donde se tambaleó la confianza en Romney). El martes serán en Florida y –dicen los expertos- ahí se verá si Romney puede recuperarse.
Lo que claramente más preocupa a la derecha republicana es la ferocidad –verbal, sólo verbal, tranquilos…- con la que estos dos se atacan. Temen que, gane quien gane, llegará muy debilitado a la “buena”, donde el Presidente Obama podrá atacarlo eficazmente tan sólo utilizando los argumentos que ellos usan ahora: Romney acusa a Gingrich de ser… un charlatán y Gingrich usa los antecedentes de Romney en Bain Capital para acusarlo de ser… un buitre.
Y los dos tienen razón.
Seguiré informando. Lo prometo.
Quiero hacer una aclaración final: no niego que mis opiniones sobre este tema están parcializadas. Con todos los defectos que ha tenido hasta ahora la gestión del Presidente Obama, creo que sería una desgracia aún mayor para USA y para el mundo que los republicanos lleguen a la presidencia en 2013. He leído opiniones de algunos expertos argentinos en política exterior que dicen que “son todos lo mismo” –refiriéndose a USA.
Creo, con todo respeto, que se equivocan.
Afortunadamente.
Mucho agradeceré comentarios, críticas y preguntas.
Retruécanos y chascarrillos también se aceptan.

Saturday, January 21, 2012

¿Es este el famoso "modelo chileno"?

Leo hoy en el New York Times este artículo sobre lo que alguien podría ver como un "incidente menor" pero que a mi me parece importante y espantoso. Como con frecuencia encuentro en algunos medios argentinos referencias que recomiendan al Chile actual como ejemplo a seguir, me permito pedir que lean esto y me digan si les parece algo deseable.

Derechos Civiles en Chile: una empleada doméstica se niega a esperar el bus
Por Eva Vergara
Chicureo, Chile (AP) - Felicita Pinto llegó temprano a las puertas del country donde trabaja como empleada doméstica pero el microbús que debía llevarla a la casa de su empleador se retrasaba, por lo que decidió caminar seis cuadras hasta la casa donde trabajaba, por calles rodeadas de amplios jardines y residencias imponentes.
Los guardias de seguridad rápidamente la persiguieron y obligaron a Felicita -una viuda de 57 años- a regresar a la entrada. Su empleador, Bruce Taylor, ejecutivo de una compañía inglesa, protestó -como lo había hecho antes- contra los estatutos de la comunidad, que prohíben que el personal doméstico circule libremente.
La frustrada caminata de Felicita  ayudó a desencadenar un examen nacional de conciencia sobre la discriminación y el maltrato que sufren los trabajadores domésticos en Chile, un país al que sus líderes quieren presentar como una nación ilustrada y desarrollada. Los medios locales publicaron el incidente. La indignación surgió cuando otra dueña de casa en El Algarrobal II trató de justificar las restricciones.
”¿Se imaginan lo que sería esto si todas las sirvientas se pasearan afuera, todos los trabajadores caminaran por la calle y sus hijos anduvieran en bicicleta?” le dijo la vecina Inés Pérez a un canal de televisión local.
Sus comentarios provocaron una ola tal de insultos y amenazas que doña Inés decidió cerrar su página en Facebook.
La discriminación hacia las trabajadoras domésticas es uno de los males sociales más arraigados en América Latina y más allá. En los countries de lujo al sur de la capital del Perú las camareras no pueden nadar en el mar sino después que sus empleadores hayan dejado el agua. En la Ciudad de México, algunos restaurantes prohíben que las criadas se sienten a comer y en algunos rascacielos los trabajadores son malamente obligados a usar sólo  los ascensores de servicio.
En el Chile de hoy, sin embargo, activistas de derechos humanos están desafiando los bajos salarios, las largas horas y la discriminación que afectan a las trabajadoras domésticas. Y por lo tanto, la decisión de Felicita de no esperar el autobús ha encendido el debate en las redes sociales y ha llenado de comentarios las páginas de periódicos y programas de radio y televisión.  Miles se adhirieron a una campaña en Internet contra los estatutos de El Algarrobal II  y alrededor de 20 personas se manifestaron frente a sus puertas el sábado, algunos disfrazados con uniformes de limpieza.
Felicita dice que las reglas son humillantes.
”Me siento como si fuera una prisionera, una delincuente, una ladrona”, le dijo a Associated Press y describió varios encuentros con los guardias.
Otros trabajadores también se quejan.
Poco antes que se hiciera pública la rebelión de Felicita, se le prohibió a una niñera que trabaja en el Brisas de Chicureo Golf Club que entrara en la piscina con la niña de 3 años de edad a su cuidado porque no llevaba puesto el delantal que todas las trabajadoras domésticas están obligados a llevar en la propiedad. El sindicato demandó al Golf Club y un tribunal de apelación concedió, el 5 de enero, la suspensión de la regla.
Edith Alonso, que trabaja en otra comunidad cerrada, se encontraba entre los manifestantes del sábado. Contó que tiene una buena posición ahora pero con un empleador anterior, “ sufrí hambre; contaban todas las frutas y piezas de pan, sólo tenían comida para ellos mismos y se olvidaban de la criada”.
La administración de El Algarrobal II no respondió a las peticiones de la Associated Press para hacer comentarios, pero en un correo electrónico al empleador de Felicita –el ya mencionado Bruce Taylor- sostuvo que las criadas, niñeras, mozos, jardineros, trabajadores de la construcción y limpiadores de la piscina deben viajar en el minibús para evitar “cometer robos o facilitar la información relativa a la privacidad de otros vecinos en su camino a la casa donde dicen trabajar”.
Hay más de 250 viviendas de lujo en el complejo, una de las muchas comunidades cerradas en Chicureo, que hace 15 años era un pueblo bucólico rural al norte de la capital. Ahora Chicureo tiene escuelas caras, una clínica privada y una autopista amurallada que lo vincula con otros suburbios ricos, sin salidas a los barrios pobres y de clase media de los alrededores.
No es fácil llegar a la ciudad usando el transporte público, por lo que los barrios privados ofrecen –a las clases altas- un refugio contra la turbulencia, el tráfico y el crimen que sufren los chilenos en otros lugares de la extensa capital. Sin embargo, hasta 700 trabajadores al día entran en El Algarrobal II. Y hasta este mes cada uno pagaba el equivalente de 60 centavos de dólar en cada sentido por el viaje en el minibús.
Noticias sobre las denuncias de Felicita  llevaron a  que la administración de El Algarrobal II suspendiera el cobro del boleto.
El último acto de desobediencia civil de Felicita, en diciembre, no fue el primero. Taylor le contó a AP que varios meses antes ella y su jardinero, Claudio Márquez, se negaron a esperar el minibús y empezaron a caminar, “pero los guardias metieron a Felicita en un vehículo de seguridad y a Claudio, que prefirió renunciar a su trabajo antes que someterse, lo agarraron a patadas”. Antes de eso otro jardinero dijo en documentos judiciales que había sido golpeado por los guardias y forzado a entrar en un vehículo.
Taylor ha presentado una demanda para revocar la ordenanza pero los jueces la han rechazado, diciendo que los administradores no han actuado de forma ilegal o arbitrariamente y que las reglas son apoyadas por la mayoría de los residentes.
”El sistema de justicia no quiso pronunciarse sobre el fondo de la cuestión, la discriminación, y los dueños de casa sienten que pueden hacer lo que quieran”, dijo Taylor.
Taylor ha cometido su propio acto de desobediencia civil: fue a ver a un notario y le cedió a Felicita parte de su propiedad - un rincón encantador rodeado de árboles frutales, donde está construyendo un lago para cisnes- para que no se le pueda negar el caminar libremente por las calles.
Aunque Taylor ha perdido en los tribunales, los guardias, en las últimas semanas, han permitido que Felicita camine hasta su trabajo aunque otros lo siguen teniendo prohibido; Felicita teme que su excepción desaparecerá una vez que la atención se apague.
El grupo de derechos laborales chilenos Justa Causa -“Just Cause”- se ha unido a la lucha por Felicita. El abogado del grupo, Nicolás Pavez, dijo el sábado que su última apelación ha sido rechazada en los tribunales. Ahora planean acusar a Chile ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por violar tratados vigentes contra la discriminación.
Otras criadas se han sumado a la protesta y Justa Causa prepara también sus demandas.
Marta Lagos, directora de la Encuesta Internacional de Latinobarómetro, dijo que “en términos de diversidad Chile es un país bastante abierto, pero una cosa es la solidaridad con los iguales y otra es la tolerancia hacia las personas que son vistas como diferentes. Este país está segmentado, segregado: están los trabajadores -los pobres- y los ricos y cada uno de estos segmentos ve mal al otro. “
(La "negrita" en algunas palabras es mía. EL)
© 2012 by The Associated Press

Monday, January 16, 2012

Paul Krugman reflexiona sobre el sueño de Martin Luther King Jr.

Hoy es feriado nacional aquí pues se recuerda el aniversario del nacimiento de Martin Luther King Jr. Y -en su columna del New York Times- Paul Krugman se pregunta si el sueño del que King habló en un discurso ya célebre se ha cumplido o no.
¿Cómo está el sueño?
Por PAUL KRUGMAN
"Yo tengo un sueño", declaró Martin Luther King, en un discurso que no ha perdido nada de su poder de inspiración. Y parte de ese sueño se hizo realidad. Cuando King habló -en el verano de 1963- Estados Unidos era una nación que negaba los derechos básicos a millones de sus ciudadanos simplemente porque su piel era del color equivocado. El racismo en la actualidad ya no figura en la ley. Y si bien de ninguna manera ha sido desterrado de los corazones de los hombres, su control es mucho más débil de lo que una vez fue.
Digamos lo obvio: si vemos una foto del presidente Obama con su gabinete apreciamos un grado de apertura racial - y de apertura a las mujeres, también - que habría parecido casi inconcebible en 1963. Al conmemorar el cumpleaños de Martin Luther King tenemos algo muy real para celebrar: el movimiento de derechos civiles fue uno de los mejores momentos de los Estados Unidos y nos mostró como una nación fiel a sus ideales.
Sin embargo, si King pudiera ver hoy a los Estados Unidos creo que se sentiría decepcionado y pensaría que su trabajo está lejos de realizarse. Soñaba con una nación en la que sus hijos "no serían juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter." – Pero nos convertimos en una nación que juzga a sus hijos por el importe del cheque que reciben a fin de mes. . Y en Estados Unidos, más que en la mayoría de los países ricos, el importe de su cheque de pago está fuertemente correlacionado con el importe del cheque de su padre.
Adiós Jim Crow.  Hola, sociedad clasista.
La desigualdad económica no es inherentemente una cuestión racial y su crecimiento sería preocupante aunque no fuera así. Sin embargo, es lo que hay y el desfasaje de nuestros ingresos está muy relacionado con lo racial. Y King - que hacía campaña por salarios más altos cuando fue asesinado - sin duda habría considerado la creciente desigualdad como un mal a combatir.
En la década de 1960 se creía que eliminando la discriminación mejoraría tanto la situación económica como el estatus legal de los grupos minoritarios. Y al principio pareció así. En el transcurso de los años 1960 y 1970 un número considerable de familias negras se integró a la clase media, e incluso a la clase media alta: el porcentaje de hogares negros ubicados en la parte superior del 20 por ciento de la distribución de los ingresos casi se duplicó.
Pero alrededor de 1980 la posición económica relativa de los negros en Estados Unidos dejó de mejorar. ¿Por qué? Para entonces las disparidades de ingresos comenzaron a ampliarse de manera espectacular, convirtiéndonos en una sociedad más desigual que en cualquier momento desde la década de 1920.
Piensen en la distribución del ingreso como una escalera, con diferentes personas en distintos peldaños. Comenzando alrededor de 1980, los escalones comenzaron a moverse cada vez más lejos, afectando adversamente el progreso económico negro de dos maneras. En primer lugar, los  ingresos de los negros que todavía estaban en los escalones más bajos se quedaron atrás mientras que se dispararon los de la parte superior. En segundo lugar, como los peldaños se distanciaron más entre sí, subir la escalera se convirtió en una tarea más difícil.
El New York Times informó recientemente sobre un hallazgo que aún sorprende a muchos estadounidenses:  a pesar de que todavía nos vemos como la tierra de las oportunidades, en realidad hay menos movilidad económica intergeneracional que en otros países avanzados. Es decir, las posibilidades de que alguien nacido en una familia de bajos ingresos vaya a terminar con ingresos altos, o viceversa, son significativamente más bajas aquí que en Canadá o Europa.
Y nuestra baja movilidad económica tiene mucho que ver con la desigualdad de nuestros ingresos.
La semana pasada Alan Krueger, presidente del Consejo Presidencial de Asesores Económicos, pronunció un importante discurso sobre la desigualdad del ingreso, con algo que llamó "Curva de Gran Gatsby.": Cuanto más desigual es una sociedad mayor es el grado en que la situación económica de un individuo está determinada por el status de sus padres. Y esta relación sugiere que los Estados Unidos en el año 2035 tendrán menos movilidad aún que ahora,  que va a ser un lugar en el que las perspectivas económicas de los niños reflejarán en gran medida a la clase en la que nacieron.
No debemos aceptar esto sumisamente.
Mitt Romney dice que –en todo caso- no hay que hablar demasiado de este tema. Hubo un tiempo cuando la gente decía lo mismo acerca de la desigualdad racial. Afortunadamente, sin embargo, hubieron personas como Martin Luther King, que se negaron a permanecer en silencio. Y debemos seguir su ejemplo en la actualidad. Porque el hecho es que la creciente desigualdad amenaza con convertir a Estados Unidos en un lugar diferente y peor - y tenemos que revertir esa tendencia si queremos preservar tanto nuestros valores como nuestros sueños.

© 2012 by The New York Times Syndicate.