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Friday, September 02, 2011

Otro artículo del NY Times sobre la Argentina

Visitando el excelente blog del tucumano Aldo Ulises Jarma aquí me encuentro con su comentario sobre un artículo publicado ayer en el New York Times ¡que se me había pasado por alto! Leí el artículo, que Jarma glosa en líneas generales con muy buen gusto (incluyendo la incomodidad con que lo recibe "La Nación"), y decidí traducirlo íntegro porque me parece muy interesante. Para hacerlo rápido -antes que perdiera actualidad- me auxilié con el traductor de Google. Los resultados fueron mixtos: lass partes bien traducidas y redactadas son mías; las que no, de Google :)
Argentina’s Turnaround Tango
Por Ian Mount
Buenos Aires
ARGENTINA puede parecer uno de los últimos países en la tierra si se trata de ofrecer soluciones al malestar económico global. Considerada alguna vez la octava economía más grande del mundo, en el siglo XX se fue barranca abajo, el resultado de décadas de dictaduras represivas y experimentos inconsistentes de “libre mercado”. Esto terminó ignominiosamente en 2001, cuando tuvo que declarar el default  por 100 mil millones de deuda, sumiendo a más de la mitad de sus 35 millones de personas en la pobreza.
Esa es la  Argentina que conoce la mayoría de la gente. Pero desde entonces, la economía ha dado una vuelta en U -un logro en gran medida inadvertido fuera de América Latina, pero que el presidente Obama y el Congreso deberían mirar con atención.
Argentina no está exenta de problemas, pero sus resultados económicos recientes hablan por sí mismos: la economía ha crecido en más del 6 por ciento al año durante siete de los últimos ocho, el desempleo se ha reducido a menos del 8 por ciento (era más del 20% en 2002), y el nivel de pobreza se ha reducido casi a la mitad durante la última década. Las calles de Buenos Aires están llenas de automóviles, los argentinos están en vías de comprar unos 800.000 vehículos nuevos este año, la meca del vino –Mendoza-  está llena de lugares para catar sus productos, hay hoteles y restaurantes de selecta cocina regional; los televisores de plasma y los BlackBerrys se han convertido en productos básicos del hogar entre la clase media urbana.
Argentina ha recuperado su prosperidad en parte por cuestión de suerte: un auge de los precios ha beneficiado enormemente a este productor de soja, maíz y trigo. Pero también ha prosperado gracias a medidas económicas inteligentes. El gobierno intervino para mantener bajo el valor de su moneda, lo que estimula  la industria local al hacer a sus productos competitivos en el extranjero, a la vez que se encarecen las importaciones.
Los impuestos sobre esas importaciones y exportaciones crearon fondos que se invirtieron en programas semejantes al New Deal: obras públicas, aumento del gasto gubernamental: es hoy el 25 por ciento del PIB contra el 14 por ciento en 2003. Como resultado el país cuenta con 400.000 nuevas viviendas para personas de bajos ingresos y una nueva autopista de 380 kilómetros entre Rosario y Córdoba
También ha reforzado su red de seguridad social: la asignación universal por hijo, que comenzó en 2009 con el apoyo tanto del partido gobernante como la oposición, proporciona a  1.900.000 familias de bajos ingresos un estipendio mensual de alrededor de $42 por niño, lo cual ayuda a incrementar el consumo. Debido a que la suma depende en parte de la frecuencia con la que el niño asiste a la escuela, también es probable que mejore a largo plazo el rendimiento educativo.
Los resultados también han dado sus frutos políticos: la presidenta Cristina Fernández de Kirchner ganó recientemente el 50 por ciento de los votos en una primaria abierta en contra de otros nueve candidatos presidenciales.
¿Por qué los argentinos han adoptado tener un gobierno más grande? En parte porque la época anterior demostró el fracaso de las medidas de austeridad – las mismas que ahora propician los conservadores en USA- para promover el crecimiento. Cuando, a finales de 1990, Argentina redujo drásticamente el gasto público tal como lo ordenaban sus  acreedores del Fondo Monetario Internacional, la economía se redujo en casi un 20 por ciento entre 1998 y 2002. Fue sólo después de Argentina dio la espalda a estas demandas de austeridad, y de pagar su deuda, que comenzó a recuperarse.
Por supuesto, la Argentina está lejos de ser perfecta: los impuestos a la importación y exportación han ahuyentado alguna inversión extranjera y el aumento del gasto ha llevado la inflación arriba  del 20 por ciento. También hay problemas con la forma en que funciona el país: la corrupción, cierta falta de transparencia, tendencias autoritarias, impuestos confiscatorios y la tentación de retocar las estadísticas desagradables. Y sería ridículo sugerir que los Estados Unidos sigan su ejemplo y declaren también un default.
Pero Argentina todavía ofrece valiosas lecciones. Por un lado, la extrema reducción del gasto durante un período de estancamiento económico inhibe el crecimiento. Y el gasto público para promover la industria local, programas de infraestructura que crean empleos y las prestaciones por desempleo no convierten a un país en una especie de parodia de la Unión Soviética. Esas medidas ponen dinero en los bolsillos de la gente, dinero que al gastarse  estimula la economía. Los recortes en el gasto deben hacerse cuando los tiempos mejoran - un imperativo que Argentina tendrá que considerar - pero no antes.
Entre Argentina y los Estados Unidos no hay un paralelismo perfecto. Pero la brutal diferencia de resultados entre las políticas de austeridad con bajo crecimiento de finales de los 1990s y el alto crecimiento promovido por el gobierno en los 2000s ofrecen un caso de prueba sobre cómo se pone en movimiento una economía. Washington haría bien en prestar atención.
Ian Mount es el autor del próximo libro "El viñedo en el Fin del Mundo”.

4 comments:

Adal El Hippie Viejo said...

publiqué lo mismo estimado Eddie, me llevo la traducción-con el corespondiente crédito-mención-

un abrazo

Adal

Daniel Mancuso said...

jajaja, vos en usa lo pones en castellano, yo en Argentina lo puse en inglés, buenísimo, abrazo Eddie

Marmaduke/Eddie/Matt said...

Se agradece, Adal. ¿Puedo preguntar porque no permitís comentarios a tus notas en tu blog?
Eddie

Adal El Hippie Viejo said...

"¿Puedo preguntar porque no permitís comentarios a tus notas en tu blog?"

porque no dispongo de tiempo estimado Eddie para contestar y/o visitar blog como corresponde

Buen domingo !!!

Adal