He tomado del New
York Times esta nota sobre Janet Yellen, firmada por Binyiamin Appelbaum. Ms.
Yellen ha sido nominada por el Presidente Obama –y el Senado debe confirmarla-
para suceder a Ben Shalom Bernanke al frente del Banco de la Reserva Federal (el Banco
Central de los Estados Unidos) cuando el término de éste expire, en el próximo
mes de enero.
Aclaro: había dos
candidatos fuertes para el cargo: ella y Laurence Summers. El ala progresista del
Partido Demócrata, -cuya líder política e intelectual es actualmente y sin duda
alguna la Senadora por Massachusetts Elizabeth Warren (no por nada ocupa la
banca que por casi medio siglo perteneció a Ted Kennedy)- al cual pertenece el
grupo de activistas donde participo, apoyó
la nominación de Yellen, así que, en ese aspecto, estamos muy contentos.
Cuando los
economistas Janet Yellen y George Akerlof* contrataron, en los años 80, una
baby-sitter para su hijo, decidieron pagarle más de lo usual en esa época.
Pensaron que una baby-sitter más contenta cuidaría mejor al niño.
Esa decisión
inspiró en la pareja (ambos profesores en la Universidad de California,
Berkeley) el desarrollo de una nueva teoría sobre el mercado de trabajo. Esa
teoría influenció posteriormente la actitud de la Reserva Federal: estimular la
creación de empleos y permitió demostrar la falsedad del punto de vista
clásico, que sostiene que los estímulos monetarios dañan la economía.
Los empleadores,
sostuvieron Yellen y Akerlof, a menudo pagan más que el salario mínimo para
mantener la moral y aumentar la productividad de sus trabajadores. Esto hace
más difícil que los desempleados encuentren trabajo pues deja de tener sentido
que ofrezcan hacer lo mismo por menos dinero.
Treinta años
después, Yellen y el debate sobre la actividad de la Reserva Federal se han
movido de la teoría a la situación concreta. Como vicepresidenta del banco
central desde 2010, Yellen ha promovido medidas más enérgicas para reducir el
desempleo, combatiendo las dudas sobre la eficacia de expandir la campaña de
estímulos de la Reserva Federal.
Si el Senado la
confirma, se reforzará la evolución del Banco, de una institución manejada por
funcionarios expertos en el mercado y centrados en combatir la inflación, hacia
una dirigida por académicos empeñados en una misión más amplia de crecimiento
sostenido y desempleo reducido al mínimo.
De acuerdo con una
revisión de su carrera y entrevistas con más de dos docenas de colegas y
conocidos, las raíces intelectuales y el estilo de liderazgo de Yellen sugieren
que impulsará con más energía que Bernanke la campaña de estímulos del Banco.
Yellen ha
manifestado estar muy preocupada por las consecuencias que acarrea el
desempleo. Está convencida de que la Reserva Federal tiene la capacidad para
estimular la creación de empleos. Piensa que el aumento moderado de la
inflación no es un precio excesivo a pagar si de esa manera se reduce más
rápidamente el desempleo.
Dice Christina
Romer –quien, además de ser amiga de Yellen, fue presidenta del Consejo de Asesores
Económicos del Presidente Obama-: “Pienso que Janet está comprometida con la
continuidad de la política monetaria, que sabe que aún tenemos un problema y
que tenemos que hacer más. Y creo que es capaz de una firmeza que le ha
faltado a Bernanke”.
BINYAMIN APPELBAUM
*Gerge Akerlof, el marido de Janet Yellen, compartió con Joseph Stiglitz y Micheal Spence el Premio Nobel de Economía de 2001.
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Janet Louise Yellen, nominada para la presidencia del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos |